Cliente:Diputación de Barcelona
Date:noviembre 19, 2017

FotoPoemas Navarcles

Fotopoemas. Actividad fotográfica y plástica que nos permitirá descubrir, la relación entre las imágenes y la poesía, analizando el trabajo de Joan Brossa y Chema Madoz nos adentraremos en un mundo lleno de objetos y palabras que no dejarán de sorprendernos…

¿Qué es la poesía visual? ¿Qué papel juegan los objetos cotidianos? ¿Cómo miramos un objeto? Pueden estos llegar a sorprendernos? ¿Influye la luz en el significado del objeto? ¿Y el punto de vista? ¿Y la composición? Daremos una serie de pautas sobre la técnica fotográfica a la hora de fotografiar un objeto o bodegó a los asistentes para entender todas las preguntas planteadas, ¿qué es el punto de vista? ¿Y el encuadre? ¿Cómo puedo modificar la luz? Luz dura, luz suave, luz filtrada, luz indirecta, luz directa, ¿como organizo, compongo, los elementos que quiero fotografiar para dar más fuerza a la imagen final? Jugamos con los objetos, los miramos, se los damos la vuelta… Buscamos nuevos significados por aquel mismo objeto.

Tenemos una idea y la traemos al plan fotográfico, ahora bien ¿como fotografiar una idea? Como sacar el máximo partido de una imagen?… Trabajaremos en la frontera entre lenguaje e imagen. El cual, para expresar un mensaje recurre a una serie de signos colocados bajo una estructura que los da sentido y en un contexto que los sitúa. El planteamiento y la puesta en escena son inseparables. El objeto será un elemento que todos compartiremos cada uno desde su imaginario e inquietudes.

Nos inspiramos en el trabajo de Joan Brossa como poeta visual, y de Chema Madoz con sus metafóricas imágenes. Contemplamos sus trabajos por separado y su trabajo común del Fotopoemario, y nos damos cuenta de las posibilidades de explorar los objetos, las formas, los significados, las ideas, que buscaremos con nuestro trabajo fotográfico.

Hay una similitud en algunos aspectos de sus obras, no sólo en su vertiente más conceptual, donde los dos recurren a la construcción poética, sino también en una vertiente más formal. Pero sus procesos son tan diferentes, que las posibles similitudes en los resultados no dejan de guardar las características propias de cada uno. Los dos juegan en la frontera entre lenguaje e imagen. El objeto es el protagonista que Brossa y Madoz comparten. Para Brossa y Madoz el objeto es una oportunidad para el juego y el descubrimiento, así lo transmitimos a los participantes.

El concepto de la fotografía en Chema Madoz está muy cercano al concepto de lenguaje, el cual, para expresar un mensaje recurre a una serie de signos colocados bajo una estructura, que les da sentido y que los sitúa en un contexto. El planteamiento y la puesta en escena son inseparables.

Madoz, a diferencia de Brossa, nunca pone títulos a sus imágenes, lo cual significa que dirige menos el espectador hacia su idea, dejando que este sea enteramente responsable de sus conclusiones. Esta ausencia de título, obliga el espectador a posicionarse ante la imagen, aunque es cierto que este ejercicio de posicionamiento es siempre necesario, dado que sin él las imágenes no nos hablarían, las de Madoz necesitan especialmente un criterio claro. En caso contrario, sólo encontraríamos el silencio de unos objetos cotidianos.

Hemos seguido con la investigación fotográfica, retratando objetos y escenas que nos sorprendan y nos hagan pensar, transformando conceptualmente las cosas y buscando asociaciones o ideas que nos inviten a reflexionar y observar.

Para acabar, las participantes han imprimido las imágenes previamente seleccionadas, hemos contemplado las escenas individualmente y en dípticos, valorando los juegos visuales y escogiendo el formato para imprimirlos y acabar sus Fotopoemas.

Fotografías de Gemma Rosas, Isabel Sanuesa y Mònica Serrano.